Los 6 fetiches más habituales y cómo disfrutarlos sin miedo

Si estás leyendo esto, seguramente sea porque sientas curiosidad por el mundo de los fetiches. Es posible que sientas atracción por algún objeto o parte del cuerpo poco común y no entiendas si lo que te pasa es común o está dentro de la normalidad. Quizá ya tengas claro cuál es tu fetiche, pero no te sientes segurx para comunicarlo a tu pareja y compartirlo con él/ella.

Siéntete libre de vivir el fetichismo a tu manera.

El mundo de los fetiches a tu disposición

Hay tantos fetiches posibles como tu mente te deje experimentar.

Sea cual sea tu caso, queremos que estés tranquilx. No debes sentirte diferente porque sea una práctica menos conocida, te aseguramos que hay más gente de la que crees que comparte tus gustos. No tengas miedo de vivir el fetichismo a tu manera, esa manera será la mejor si es lo que a ti te satisface.

EL MARAVILLOSO MUNDO DEL FETICHISMO

Empecemos por el principio, ¿qué es y qué no es fetichismo?

El Fetichismo es la atracción sexual provocada por un objeto o por determinada parte del cuerpo, que normalmente no tendrá que ver con los genitales ni con las zonas erógenas más comunes.

Se podría decir que el pene y la vagina, los pechos… serían los “fetiches” aceptados en la sexualidad heteronormativa. Sin embargo, el sexo no está únicamente en los genitales, tienes todo tu cuerpo para disfrutar de él.

El fetichismo en pareja.

Los fetiches pueden ayudarte a sumar más placer en tu vida sexual.

Para diferenciar fetichismo de fetiche, podríamos decir que el fetichismo es la práctica sexual que engloba la atracción por los objetos/partes sexuales, y que el fetiche se refiere ese objeto concreto o a la parte del cuerpo específica que nos causa excitación.

Si te fijas más en unas partes del cuerpo que en otras, ¿eso te convierte en fetichista? No… Sentir especial interés o preferir que una parte del cuerpo tenga una determinada forma, no te convierte en un fetichista de esa parte del cuerpo. El fetichismo siempre tendrá vinculado un componente sexual y de excitación.

Puedes sentir curiosidad o especial predilección por unas manos con los dedos muy largos, y eso no te convertirá en fetichista de manos (a no ser que te excite). Pueden gustarte diferentes cosas sin que haya una inclinación sexual hacia ese objeto o parte del cuerpo.

En el sexo no hay reglas, recuerda: nada está escrito.

Si lo piensas los fetiches suman placer a nuestra actividad sexual, y no son incompatibles con que te guste el sexo más convencional. Los límites los pone la imaginación de cada uno: los pies, la lencería, los tatuajes, los zapatos de tacón…

MITOS Y VERDADES SOBRE LOS FETICHES

Hasta hace poco, el sexo únicamente estaba bien visto si su finalidad era conseguir reproducirse. Todo lo que implicase tener sexo para la obtención de placer estaba mal visto y mal considerado.

Si a ese factor le sumamos que cualquier gusto considerado extraño o que se sale de la norma se trata casi como una patología mental, no es extraño encontrar aún hoy día definiciones de Fetichismo que lo vinculan con desviaciones.

El fetichismo no es un problema, disfrútalo de manera natural.

Ser fetichista NO es sinónimo de ser raro.

A veces definimos como “raro” aquellas prácticas que no se conocen.

  • ¿Es el fetichismo una desviación sexual?

    Rotundamente no. Si nos dejamos guiar por lo que dice la RAE, el fetichismo sigue figurando como una "Desviación sexual que consiste en fijar alguna parte del cuerpo humano o alguna prenda relacionada con él como objeto de excitación y deseo."

    ¿Es correcta esa definición? No nos cansaremos de decirlo: siempre que tus gustos no causen malestar a otros o a ti mismo, NO hay problema. Vive tu fetiche de manera natural y recuerda: lo diferente no tiene por qué ser malo.

  • ¿Las personas que tienen fetiches son raras?

    Las personas que tienen fetiches sienten atracción sexual por determinados objetos/partes del cuerpo que se salen de la norma de lo previamente aceptado. Podemos decir que son diferentes, pero no por ello debemos considerarlos como raros. Ser distinto no te convierte en raro, sobretodo en cuanto a sexualidad se refiere. Hay un abanico tan amplio de posibilidades para obtener placer…

    ¿Es correcta esa definición? No nos cansaremos de decirlo: siempre que tus gustos no causen malestar a otros o a ti mismo, NO hay problema. Vive tu fetiche de manera natural y recuerda: lo diferente no tiene por qué ser malo.

  • ¿Los fetichistas realizan prácticas consideradas alternativas o raras?

    El fetichismo es una práctica sexual inofensiva, diferente quizá por salirse de las prácticas sexuales más habituales, pero no por ello rara en el sentido negativo de la palabra.

    A veces, la práctica del fetichismo va unida a otras prácticas alternativas. Lo más nombrado en este caso es el BDSM (Bondage, Dominación, Sumisión y Masoquismo)

¡IMPORTANTE! Olvídate de los términos “raro”, “bueno”, “malo” y aplica la regla de oro de la sexualidad. Es perfecto siempre que no genere daños ni físicos ni emocionales ni a mí, ni a mi pareja, ni a tercerxs y cualquier persona que se integre a la práctica esté 100% de acuerdo y tenga la capacidad de dar su consentimiento.

PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE EL FETICHISMO

Si crees que puedes sentir algún tipo de fetichismo hacia algún objeto o parte del cuerpo, quizá te hayas planteado ya alguna de las preguntas más comunes con respecto al tema. Vamos a intentar ayudarte a resolver alguna de tus dudas.

Un 50% se consideran fetichistas de nacimiento, mientras que el 28,5% lo atribuye a un hecho concreto de su infancia/juventud.

Preguntas sobre fetiches

¿Puedo ser fetichista de la noche a la mañana? ¿o es algo innato…?

  • ¿El fetichista nace o se hace?

    Si preguntásemos entre las personas que se consideran fetichistas, la mitad de ellas nos contestarían que tienen algún fetiche desde siempre. Sin embargo, 1 de cada 3 cuenta que el fetichismo tiene que ver con un hecho muy concreto que ha vivido en su infancia, o durante su juventud.

    Quizá siempre has sentido una atracción especial por determinado objeto, o a lo mejor ha sido durante el despertar sexual que sientes ese tipo de vinculación diferente hacia alguna parte del cuerpo... Sea como sea puedes estar tranquilo, es normal. Ambas opciones son posibles y perfectamente válidas.

  • El fetichismo en pareja ¿sí o no?

    Casi 1/3 de las personas fetichistas confiesa que aún no ha compartido sus gustos con su pareja. Muchas de ellas no han dado el paso porque se sienten incomprendidos, o porque ellos mismos aún están aprendiendo a aceptar su fetiche. Sin embargo, también se dan casos en los que después de comunicarlo han comenzado a practicar el fetiche con su pareja.

    Nuestra recomendación es que des el paso de comunicarlo si estás segurx de hacerlo, y siempre que estés cómodx con lo que sientes con respecto a tu fetiche. El primer paso es aceptarlo tú mismx y después querer compartirlo.

  • ¿Los fetichistas son una minoría?

    Podríamos decir que quien esté libre de fetiches, que tire la primera piedra. Quien más o quien menos siente atracción por una buena lencería, un zapato de tacón, una espalda llena de tatuajes…

    Así que no, te aseguramos que los fetichistas no son minoría. Seguramente dar más visibilidad al tema ayudaría a normalizarlo y a tratarlo de otra forma, pero de momento aún parece que cuesta un poco salir del armario fetish.

  • ¿Un fetichista se excita con sexo convencional?

    Un fetichista siente excitación por su fetiche, pero como ya hemos comentado antes, el fetichismo no es incompatible con el sexo más convencional ni con llegar al orgasmo mediante el coito o la estimulación de otras zonas. Sólo el 9% de los fetichistas se excitan únicamente con su fetiche, el 91% restante lo utiliza como un complemento en sus relaciones sexuales.

    En realidad, los fetiches deberían de ser tratados como algo positivo que va a sumar placer a tu vida sexual. El fetichismo es una opción más: puedes introducirlos sin miedo.

  • ¿Sentir predilección por una parte del cuerpo/objeto me convierte en fetichista?

    A veces sentimos interés por un determinado color de ojos, un corte de pelo en especial, unas rodillas con una forma determinada. Este hecho aislado no nos va a convertir en fetichistas de esa parte del cuerpo… Igual que puede gustarnos más un color o una canción, pero no sentimos una vinculación sexual por ellos.

    El fetichismo siempre llevará unido el componente de la atracción sexual: contemplar o interactuar con nuestro fetiche hará que sintamos una especial excitación. Ahí reside la diferencia entre sentir curiosidad o predilección por un objeto o parte del cuerpo, o ser realmente fetichista de ello. Si te excita lo que estás viendo, seguramente te encuentres ante uno de tus fetiches.

TIPOS DE FETICHISMOS

No a todos los fetichistas les gustan las mismas cosas, ni ser fetichista significa que sientas atracción por todos los fetiches habidos y por haber. Puedes sentir una atracción especial por algún objeto en concreto, ese será tu fetiche, mientras que otra persona puede sentir atracción por determinada zona del cuerpo o alguna característica muy concreta.

Existen tanto tipos de fetiches como personas.

Tipos de fetichismos

En la variedad de fetiches está el gusto.

En efecto, hoy en día podemos encontrarnos tantos fetiches como personas, ¡la lista es interminable!, pero si estableciésemos una clasificación podríamos agruparlos de la siguiente forma:

  • 1. Partes del cuerpo: generalmente no vinculadas directamente con lo erótico, como pueden ser los pies, las manos, el ombligo, las orejas...

  • 2. Características corporales: una persona con tatuajes, un color de un color determinado, los piercing y dilataciones… una estética en concreto.

  • 3. Prendas y complementos de vestir: sentir excitación por la lencería, las prendas de látex, el cuero...

  • 4. Objetos y prácticas: zapatos de tacón alto, un espejo, un antifaz, la utilización de unas esposas...

LOS 6 FETICHES MÁS HABITUALES

Si hiciésemos una encuesta sobre cuáles son los fetiches más habituales entre los fetichistas, el resultado por orden de relevancia sería el siguiente: Pies 75%1, Zapatos o botas de tacón alto 30,4%, Lencería 21%, Ropa interior 18,2%, Tatuajes 9,5% y Cuero 8,2%.

Los pies, los tacones y la lencería están en el TOP de fetiches habituales.

  • 1. LOS PIES

    El fetiche por excelencia es aquel que tiene que ver con todo lo relacionado con los pies. Conocido como foot fetish, podemos observar diferentes prácticas con distintos grados de intensidad dentro de él: hay gente que se excita solo con la observación de los pies ya sea en su totalidad, o a través de unas sandalias en verano. Otro tipo de fetichistas necesitarán ir más allá y tener contacto con esa parte del cuerpo, masajearlos, o incluso llevárselos a la boca para sentir más placer. Los pies pueden ser el comienzo de un masaje erótico de 10.

    Los accesorios también son muy apreciados en este tipo de fetiches, siendo los más habituales los anillos para los dedos, las pulseras tobilleras o las uñas pintadas y decoradas.

    El fetiche más extendido: los pies

    La atracción por los pies está en el Top 1 de fetiches.

  • 2. LOS ZAPATOS O BOTAS DE TACÓN ALTO

    El segundo fetiche más compartido es el de los zapatos de tacón alto o botas altas. La imagen de nuestrx amante vestidx únicamente con unos zapatos, o mantener sexo únicamente con el calzado puesto, son pensamientos que se repiten entre quienes disfrutan de este fetiche.

    Además, el interés por el calzado puede venir derivado a su vez del fetiche de pies: a veces la estimulación viene de ver a través de los zapatos unos pies que nos excitan. El tacto del calzado, el olor de los pies que han estado en ellos… todo suma.

    Los tacones como el segundo fetiche más habitual

    El zapato de tacón es uno de los fetiches más conocidos.

  • 3. LA LENCERÍA

    Y es que ya lo decía Christian Dior “La verdadera elegancia se halla en las zonas ocultas a la vista”. Pero además, la lencería, las medias, los corsés... son objetos de excitación y de deseo para aquellos que se consideran fetichistas de este tipo de prendas. Los diferentes tipos de tejido o las sensaciones que estos transmiten, logran disparar sus sentidos y aumentar el nivel de excitación.

    La lencería erótica tiene muchas más funciones más allá de la más conocida que sería la de provocar excitación. Es capaz de provocar el deseo, reavivar la pasión, mejorar la autoestima y autoconfianza...

    La lencería como fetiche

    Una lencería cuidada es objeto de deseo para los fetichistas.

  • 4. LA ROPA INTERIOR USADA

    En este apartado diferenciamos ropa interior de lencería porque en este tipo de fetiche lo que prima es la excitación a través de la ropa interior cuando ya ha sido usada. A veces ni siquiera será necesario ver esa ropa interior puesta sobre la otra persona, sino tener alguna prueba de que es una prenda que se ha utilizado.

    Con la llegada de Internet y la venta online sin intermediarios, el acceso a este tipo de prendas es cada vez más sencillo.

    Ropa interior como fetiche

    La ropa interior usada es un fetiche en auge.

  • 5. LOS TATUAJES

    Hay tantos lugares donde tener un tatuaje como zonas en el cuerpo. Los fetichistas de los tatuajes sentirán atracción por aquellas personas que los lleven y los exhiban.

    Además de su estética, a veces lo que les provoca la atracción es saber que la otra persona ha padecido cierto sufrimiento al realizarse el tatuaje. En este caso lo que sienten es cierta empatía hacia el dolor ajeno.

    Los tatuajes empiezan a convertirse en fetiches

    Cada vez se siente más atracción hacia los cuerpos tatuados.

  • 6. EL CUERO

    El uso de elementos de cuero durante las relaciones sexuales es uno de los fetiches más extendidos. Además de eso, el cuero se ha convertido en un símbolo universal que se relaciona con las prácticas del BDSM. Máscaras, látigos, correas para atar… todo está permitido.

    El cuero es otro de los fetiches más habituales

    El cuero es otro de los fetiches más habituales.

CÓMO SABER QUÉ ES UN FETICHE Y QUÉ NO

Quizá estés dudando si por fijarte mucho en una parte del cuerpo, o si te gusta mucho comer un determinado tipo de comida, puedan ser fetiches o no. Hay muchísimas cosas que te pueden gustar y no ser fetiches. Todo dependerá de si genera en ti una reacción sexual, y de si te pasa solo una vez o de manera constante.

El fetichismo es un comportamiento normal y natural, una expresión de la diversidad sexual.

A continuación, te presentamos un esquema conocido como gráfico de las expresiones comportamentales de la sexualidad, creado por Alvarez-Gayou y Millán y puede ayudarte en el ejercicio de conocer qué es un fetiche para ti y qué no lo es.

Gráfico de las expresiones

Gráfico de las expresiones comportamentales

Todxs tenemos fetiches no eróticos. Objetos que deseamos tener cerca, como por ejemplo el móvil, u otras partes del cuerpo que nos pueden gustar mucho, como los ojos. La diferencia está en que, si ni el móvil ni los ojos generan en ti respuestas sexuales, no serán fetiches eróticos.

Sin embargo, si ver un objeto como la lencería produce en ti una respuesta erótica, excitación, etc… ya estaríamos entrando en el área de los fetiches eróticos.cuando nos referimos al área erótica que van desde la fantasía hasta la exclusividad. Si en el ejemplo de la ropa interior te excita un poco, estarías en el nivel “mínimo”. Si en tus relaciones te gustaría que hubiese normalmente ropa interior que tocar o que mirar, estarías en el nivel “preferente”. Y si no puedes excitarte o tener una erección en el caso de las personas con pene a no ser que haya ropa interior, estarías en el nivel de lo “exclusivo”.

Si un comportamiento sexual está en el área de lo exclusivo y dificulta las relaciones sexuales, puede convertirse en un problema y debemos pedir ayuda. Pero mientras ese comportamiento no nos dañe a nosotros, a nuestra pareja ni a terceras personas, ni física ni emocionalmente, está bien. Siempre que el fetiche no afecte de manera negativa tus relaciones, no es un problema.

Te proponemos hacer un ejercicio, así que prepara bolígrafo y papel. ¿Recuerdas el esquema anterior? Céntrate en las casillas del Área Erótica: fantasías, mínima, preferente, predominante y exclusivo.

Prepara boli y papel

¡Prepara boli y papel!

  • En FANTASÍA debes escribir las cosas que te excitan fantaseando, pero que no llegarías a hacer en tu vida real. Si quieres seguir aprendiendo sobre fantasías, te recomendamos revisar nuestros artículos sobre fantasías femeninasfantasías masculinas. 

  • En MÍNIMA escribirás aquellas cosas que te gustan en tus relaciones sexuales. Por ejemplo: te gusta ver cómo se desnuda tu pareja, o el olor de algún incienso erótico (link a https://www.diversual.com/es/89-incienso-erotico ). No es algo que necesites ni tienes por qué incluirlo siempre en tus relaciones, pero te gusta.

  • EN PREFERENTE incluirás aquellas cosas que prefieres que estén presentes en tus relaciones. Puedes incluir también prácticas, para que sea más completo este apartado. Por ejemplo, si consideras que el sexo oral debería de incluirse casi siempre, es de tu preferencia.

  • En PREDOMINANTE y EXCLUSIVO incluirás aquellas cosas que para ti tienen que estar SÍ o SÍ en situación sexual. La diferencia entre PREDOMINANTE y EXCLUSIVO es que, en el primero, colocarás las prácticas sin las que no considerarías haber tenido una buena experiencia. Las prácticas incluidas en EXCLUSIVO serán aquellas sin las que no llegarías al clímax de ninguna forma.
  • Para completar aún más este apartado, vas a incluir un punto que se llame LÍNEAS ROJAS, en el que escribirás aquellas cosas que, en ese momento de tu vida, no estás dispuestx a probar a hacer bajo ningún concepto. Tener claros cuáles son nuestros límites en el sexo es muy importante para asegurarnos de no hacer algo con lo que no nos sentimos cómodxs.

Puedes jugar con tu pareja a hacer su expresiograma, y que tu pareja haga el tuyo. Así podréis comprobar cuánto os conocéis sexualmente y seguir aprendiendo con las respuestas.

TIPS PARA DISFRUTAR DE LOS FETICHES SIN MIEDO

A lo largo de este artículo te hemos guiado a través de las diferentes posibilidades que ofrecen los fetiches. Si crees que puedes ser fetichista pero aún no lo tienes claro no te preocupes, vamos a darte algunas pautas para que puedas disfrutar de esta parte de tu sexualidad sin miedo.

Explora tu sexualidad y tus fetiches desde el placer.

Disfrutar de los fetiches en pareja

Haz que tu fetiche sume y disfruta de él en tus relaciones.

  • 1. ANTE TODO, TRANQUILIDAD

    No te sientas mal por lo que estás sintiendo. Tener atracción por determinados objetos o por alguna parte del cuerpo (que no es habitual en las relaciones sexuales) es perfectamente normal.

  • 2. BUSCA INFORMACIÓN

    Ya sea porque tienes dudas o porque quieres empezar a vivir tu fetiche con más intensidad, busca la información necesaria en los lugares adecuados. Hay infinidad de foros, blogs, artículos… especializados en fetiches concretos y en los que se tratará tu fetiche desde diferentes perspectivas.

  • 3. RODÉATE DEL ENTORNO ADECUADO

    Al igual que con la información, rodearte de personas adecuadas que compartan tus mismos fetiches e inquietudes puede ayudarte a comprender mejor qué es lo que sientes. Además, hay grupos locales y nacionales que organizan reuniones, talleres, quedadas de personas que comparten un mismo fetiche… Rodéate del entorno adecuado, ellos sabrán entenderte y no te juzgarán.

  • 4. COMUNÍCALO ADECUADAMENTE

    Nuestra recomendación es que des el paso de comunicarlo si estás segurx de hacerlo. Es importante que te encuentres cómodx con lo que sientes con respecto a tu fetiche. Primero deberás aceptarlo tú mismx y después querer compartirlo para poder comunicarlo. ¿Quién sabe? Quizá abres un nuevo mundo de experimentación del que tu pareja no había oído hablar y te acompaña a partir de ahora.

  • 5. NO TE JUZGUES

    El fetichismo es una preferencia sexual como cualquier otra. No te juzgues ni seas duro contigo mismx. Tener un fetiche sexual no es nada malo ni nada de lo que debas avergonzarte. Te aseguramos que hay mucha más gente de la que puede parecer que tienen emociones muy parecidas a las tuyas con respecto a determinadas partes del cuerpo u objetos que se salen de lo habitual.

El fetichismo bien disfrutado mejora tu sexualidad

Disfrutar del fetichismo plenamente mejora tu sexualidad.

Las prácticas eróticas que se salen de la norma, como puede ser el fetichismo, siempre han estado rodeadas de falsos estigmas y estereotipos desafortunados. Ya sea por el miedo o por simple desinformación, al final acabamos creándonos una falsa imagen de lo que realmente supone tener un fetiche.

Intenta entender lo que te pasa y, una vez lo consigas, haz que tu fetiche sume.

El fetichismo no es una desviación del comportamiento, todo lo contrario, supone una práctica perfectamente sana y que es compatible con una relación sexual convencional. Utilízalo a tu favor, y añade ese pequeño extra de excitación a tus relaciones.

La cultura, la educación que recibimos, o las experiencias que hemos vivido en el pasado, pueden influir en nuestro mapa mental y desencadenar la química de la atracción. Haz que tu fetiche sume, no lo veas como algo negativo. Una vez has llegado hasta aquí queda la mejor parte: disfruta del proceso sin miedo.

  • Todas las imágenes de este artículo han sido diseñadas y creadas por Diversual y no podrán usarse sin consentimiento previo.

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